ORGULLO DE IDENTIDAD

Se fueron las primeras dos fechas del Mundial y Uruguay empató 1 a 1 con Arabia Saudita y 2 a 2 con Cabo Verde. Equipos que se encuentran en este momento en los puestos 58º y 64º respectivamente en el ranking FIFA. Se viene el partido con España y la realidad uruguaya es que no venimos bien. Es cierto que el fútbol como deporte en general está más parejo que hace algunos años, aunque eso no quita que Uruguay tiene un mejor plantel que sus anteriores rivales y esa diferencia debería haberse visto naturalmente plasmada en la cancha. De todas formas, ya llegará el momento del análisis de nuestra selección. Comencemos viendo algunas cosas del rival.

Al analizar la situación actual del combinado español, nos encontramos con un equipo que fue campeón de la Liga de las Naciones de la UEFA en 2023 y campeón de la Eurocopa en 2024. Además, viene con viento en la camiseta luego de ganarle 4 a 0 al equipo saudí y está con ganas de ganar, ser primero de grupo, evitar a Argentina (uno de los dos mejores equipos del mundial hasta ahora junto a Francia en lo que a rendimiento colectivo y jerarquía individual se refiere) y así jugar contra Austria o Argelia, en lo que a priori supondría un encuentro de menor exigencia que hacerlo frente al combinado albiceleste en la primera instancia de los mata-mata. Por otro lado, España cuenta con la vuelta de Lamine Yamal, ya asentado en este mundial luego de su titularidad pagada con gol en la victoria vs Arabia Saudita y listo para enfrentar a Uruguay, en lo que será un arduo trabajo para la defensa y el mediocampo del equipo dirigido por Bielsa. Para la Furia Roja, la única opción posible es la victoria.

Al analizar la situación histórica, la estadística tampoco nos favorece. En toda la historia con España, se jugaron 10 partidos con un saldo de 5 ganados para el equipo europeo y 5 empatados. En copas del mundo se enfrentaron en dos ocasiones: fue 2 a 2 con goles de Alcides Edgardo Ghiggia y Obdulio Varela en la liguilla final de Brasil 1950, y 0 a 0 en la fase de grupos de Italia 1990, en el partido recordado por el penal errado de Ruben Sosa. En estos diez encuentros, el saldo de goles es de 16 a favor para España y 8 para Uruguay.

Por si fuera poco (y aquí ya comenzamos a hablar de nosotros) en estos primeros dos partidos Uruguay ha perdido puntos por errores no forzados. Es decir: Uruguay ha recibido 3 goles en el torneo debido a errores generados por sus propios jugadores, no tanto por mérito del rival. Es cierto que el equipo contrario tiene la gran virtud de llegar con peligro en muy pocas ocasiones y convertir, pero en realidad los errores son 100% uruguayos. En el gol vs Arabia Saudita, el Lolo Bentancur (para quien escribe el mejor jugador de Uruguay en Qatar 2022) mira al jugador rival y no a la pelota, por lo cual Al-Amri cabecea solo y ese es el origen del gol del equipo verde luego de un rebote de Muslera. Normalmente, al defender en una pelota quieta se mira a la pelota y no tanto al jugador. Al intentar ver al jugador primero y no a la pelota, se le da un segundo de ventaja al rival que si es bien aprovechado puede terminar en gol, como pasó aquí. El propio Bentancur asumió la responsabilidad en esa acción del juego.

Justo es decir que Uruguay no pierde puntos pura y exclusivamente por esta acción del jugador del Tottenham. El arquero Al-Owais tuvo un partido increíble sacando pelotas imposibles y eso también explica el resultado. También podemos decir que el equipo jugó un partido raro en el primer tiempo, en el cual los jugadores no pudieron plasmar su superioridad en el terreno de juego. Es decir, el nivel del equipo fue bajo en general en todas sus líneas. Eso cambió en el complemento: los cambios de Bielsa oxigenaron al equipo en el momento justo, Uruguay en general levantó mucho su nivel y la Celeste debió haberse llevado los 3 puntos de Miami.

En el segundo partido, Cabo Verde. Un equipo africano debutando en copas del mundo. Desde este lado, sentíamos que este encuentro tenía más peligro del percibido por el público en general. El empate a 3 contra Senegal (selección también debutante en copas del mundo en Corea-Japón 2002) quedó en el imaginario colectivo uruguayo porque nos dejó prematuramente afuera de ese mundial. La imagen del casi gol del Chengue Morales sobre la hora forma parte de ese repositorio social, deportivo y cultural del paisito desde entonces. A la vez, este hecho envió una advertencia de cara al futuro: cuidado con los equipos africanos que debutan en mundiales, porque pueden ser más difíciles de lo imaginado. Si bien había un aire de favoritismo hacia Uruguay del periodismo en general en lo previo al match, la realidad es que este tampoco iba a ser un partido fácil. Los africanos venían de conseguir un empate histórico frente a España en la primera fecha y estaban motivados.

Yendo al partido en sí, creemos que el motivo principal por el cual Uruguay perdió dos puntos fue esencialmente el mismo del primer partido: errores no forzados. En el primer gol caboverdiano, el golero pide 3 jugadores en la barrera. Claramente existió una falla en la comunicación ahí, ya que la cantidad de jugadores celestes en la barrera era de 2. Primer falla. Cuando Kevin Pina remata, la barrera se abre y la pelota pasa por ahí. Segunda falla, y esta es lapidaria. Se trata de un error inadmisible a este nivel; que la barrera NO SE SEPARA es un concepto que se enseña desde la época de jugar al fútbol en la niñez. La idea es que al formar una barrera, la misma permanezca unida porque así es como se achica el margen de éxito del ejecutante. A este nivel, los errores de este tipo son imperdonables.

El segundo error es una fatalidad compartida. Juan Manuel Sanabria saca un lateral hacia atrás, con bastantes metros de distancia entre él y quien recibe la pelota (Olivera). El lateral del Nápoles juega la pelota hacia atrás de memoria, sin mirar. No sabe qué tan cerca están sus compañeros en la última línea defensiva, así como tampoco sabe del peligro de los delanteros africanos, que suben velozmente en bloque a presionar. Muslera aprovecha que estaba adelantado para salir a cortar la pelota, pero calcula mal, sale a destiempo, y la jugada termina en gol. Nótese además que el zaguero Cáceres no está bien ubicado para ayudar a su compañero de zaga; se encuentra un par de metros más cerca de Varela, y además demora un momento en reaccionar. Este tipo de errores pasan desapercibidos todos los fines de semana en ligas locales, pero a este nivel pasan factura. Creo que Muslera sale también porque nota la demora de Cáceres entonces se desespera por cortar el posible avance rival, y ahí es cuando nace el error. Si bien es un error compartido, la gran mayoría de la responsabilidad recae en Olivera y Muslera, aunque también Cáceres tiene su porcentaje del error por la ubicación demasiada lejana a su compañero de zaga además de demorar un momento en reaccionar de forma acorde.

Justo es decir que Uruguay intentó más que su rival y que tuvo otra vez más chances de hacer gol, pero el fútbol a veces es injusto y no premia al que más intenta. A su vez, si bien fueron determinantes, los errores propios no forzados no funcionan como el único justificativo de este empate. La falta de juego colectivo asociado y la poca claridad de cara al arco contrario terminaron de lapidar las chances de conseguir una victoria. Otro empate, y ahora hay que ir a ganarle a España para intentar conseguir el primer puesto del grupo (eso en caso de que nosotros ganemos y de que Cabo Verde no le gane al equipo asiático por más goles que nosotros a los españoles). También empatando se puede clasificar, aunque es mucho más riesgoso y se comienza a depender de los resultados en los demás grupos, lo cual es muy estresante. La derrota nos devuelve en primera fase, lo cual sería totalmente impropio de la historia uruguaya en las copas del mundo, y más tomando en cuenta el grupo que nos tocó y el sistema de clasificación de esta copa, en la que 32 selecciones de 48 acceden a la instancia de dieciseisavos de final. Estadísticamente hablando, es más difícil queda afuera en primera fase que no continuar avanzando en el torneo.

Siendo esta la situación, uno se preguntaría como puede hacer Uruguay para ganarle a España este viernes. Si bien es cierto que el escenario actual presenta dificultades innegables, hay elementos actuales futbolísticos para pensar en que esta selección puede hacer un buen partido contra el equipo ibérico, e inclusive llevarse una victoria.

Para llevar a cabo este argumento, hicimos un repaso de los 37 partidos que lleva dirigidos el DT rosarino desde que dirige a Uruguay, con la finalidad de encontrar cuáles son aquellos encuentros en los que el equipo se destacó no solo por su producción dentro del terreno de juego sino que además también consiguió resultados acordes. Ese repaso, al entender de bitácora del camino, nos lleva a tres partidos puntuales: el 3 a 1 contra Chile en el Estadio Centenario (debut en las Eliminatorias para la Celeste), el partido de local también en el coloso de cemento contra Brasil que fue victoria 2 a 0, y la resonante victoria contra Argentina en la mítica Bombonera, también por 2 a 0.

Ahora, uno mira las formaciones de aquellos partidos y no parecen distar tanto de las formaciones vs Arabia Saudita y Cabo Verde, aunque hay un aspecto que desde este lado entendemos central y que podría potencialmente contribuir a mejorar el juego del equipo uruguayo. Veamos las formaciones.

11 inicial vs Chile, septiembre de 2023. Nico De La Cruz titular, aportando dos goles para el equipo. A su vez, Darwin Núñez asistió al surgido en Liverpool en ambos goles.

Imagen: ESPN.

11 inicial vs Brasil en Montevideo, Octubre de 2023. Victoria por 2 contra el equipo norteño. Un gol de Darwin Núñez y otro de Nico de la Cruz (asistido por Darwin).

Imagen: ESPN

11 inicial vs Argentina, Noviembre de 2023. El segundo gol es un pase exquisito de Nico de la Cruz para la definición de Darwin Núñez.

Imagen: ESPN

Al momento de jugar a ser DT y armar un equipo, a veces es difícil ser objetivo como para pensar si la formación titular es la que uno quisiese armar, o la que uno piensa que el técnico va a armar. Esa frontera a veces no es tan clara y discernir entre ambas alienaciones requiere un pequeño ejercicio mental.

Habiendo hecho esa salvedad, el equipo titular para Uruguay tiene que ser con Muslera en el arco, Varela de lateral derecho, Cáceres de zaguero junto a José María Giménez, y Olivera de lateral izquierdo. Bentancur iría como único volante central en este equipo, con Valverde sobre la derecha del mediocampo uruguayo y de la Cruz como volante por izquierda. De puntero por ese mismo lado juega Maxi Araujo, como puntero derecho Canobbio y como número 9 Darwin. El dibujo táctico sería el siguiente:

El 11 que pondríamos desde bitácora del camino para enfrentar a España en Guadalajara.

Muslera al arco. Si apelamos a lo que es el presente a nivel futbolístico de Rochet y Muslera en este último año en sus clubes, no hay discusión de que Muslera es la opción a elegir. Vemos que se habla mucho de sacarlo de cara al próximo encuentro, pero a entender de quien redacta estas líneas, Muslera no merece salir por el error vs Cabo Verde. No creemos que sea una buena señal sacarlo en este momento.

Varela al lateral derecho, titular. Uno de los puntos más altos de Uruguay en los últimos tiempos y viene jugando un buen mundial. Merecida titularidad.

Cáceres: Más allá del error vs Cabo Verde, su puesto en el 11 inicial está justificado. Estuvo presente en las tres victorias mencionadas anteriormente, ha jugado gran parte de las eliminatorias sudamericanas desenvolviéndose con mucha solvencia y entendemos que merece titularidad.

El regreso de Josema Giménez, ya recuperado de su lesión, es una buena noticia para Uruguay. Estando en forma, es un zaguero de primer nivel, y lo necesitamos.

Olivera al lateral izquierdo. El error vs Cabo Verde no amerita su salida del equipo. Además, estaría jugando en su posición natural y en donde se desempeña en Nápoles desde 2022. Un pilar de Uruguay en los últimos años. A nivel defensivo, el jugador con más jerarquía y estabilidad deportiva y sanitaria que tiene Uruguay.

Bentancur de 5, jugando por adelante de la línea de zagueros y asociándose con de la Cruz y Valverde. Esto tiene varias lecturas, pero podemos decir que Ugarte no viene estando en su mejor nivel y el Lolo ofrece una salida de balón más limpia y segura que el formado en Fénix. Es un puesto en el que está acostumbrado a jugar desde su etapa en Boca y necesitamos a alguien con su clase y experiencia en esa zona de la cancha.

Valverde: viene teniendo un mundial regular. Se sigue esperando un mejor desempeño del capitán del Real Madrid, que tiene mucho más para dar en este mundial. Si se logra soltar en su juego, puede ofrecer una mejor que Uruguay necesita y este partido es su gran oportunidad para aparecer en toda su dimensión. Jugó en los tres partidos anteriormente mencionados.

de la Cruz: jugador que necesitamos encarecidamente. Es un futbolista que parece siempre estar una o dos jugadas adelantado a lo que va a pasar. Mucha lectura de juego para entender donde posicionarse y como hacerlo al momento de defender la pelota. Mucho criterio para jugar la bocha. Hablaremos más de él más adelante. Quizás, estemos hablando del futbolista más determinante en los tres mejores partidos de la era Bielsa.

Maxi Araujo viene demostrando que está para grandes cosas. Gol vs Arabia Saudita, gol y asistencia vs Cabo Verde. Jugador encarador, que no teme ir al choque contra nadie y le aporta velocidad y dinámica al ataque del equipo. Se mandó un moco al abrirse en la barrera contra los caboverdianos pero su titularidad está más que justificada.

Canobbio: Viene de hacer el mejor año de su carrera en Fluminense, y ese crecimiento se está viendo reflejado en el mundial norteamericano. Mucho atrevimiento y mucho huevo. En el gol contra los africanos definió de manera notable, mostrando una mejora más en lo que a sus facetas de juego se refiere. Titular.

Darwin fue el titular en los tres partidos, y en esos partidos hizo goles vs Brasil y Argentina. Se asocia muy bien con de la Cruz y además por nombre y trayectoria no hay nadie más preparado que él para el tercer partido del grupo.

de la Cruz celebra su gol vs Brasil. Foto: La Nación

La selección ha demostrado salir muy beneficiada del juego de Nico de la Cruz. No es solo lo que le aporta al equipo a nivel de posicionamiento en el terreno de juego, lectura del partido, y colaboración al momento de defender y marcar al rival de turno, atributos característicos de él. Además, le suma su participación en la ofensiva al funcionar como un elemento estratégico para la transición de juego de mitad de cancha hacia adelante, característica que hoy en día le hace mucha falta a Uruguay, y que Nico de la Cruz puede solucionar. Asimismo, supone destacar su entendimiento en la faceta ofensiva del juego junto a Darwin. Entre la suma de los tres partidos elegidos, de la Cruz anotó 3 goles y repartió una asistencia (al Darwin). Entretanto, en ese mismos encuentros Darwin encontró la red contraria en 2 ocasiones, además de repartir 3 asistencias (para de la Cruz). Los números no mienten, la historia reciente tampoco y la estadística está ahí.

Valverde, de la Cruz y Darwin vs Chile. Foto: Gastón Britos.

Más allá de cualquier conflicto que pueda estar tomando lugar en la selección entre Bielsa y los jugadores, la camiseta celeste está presente jugando un mundial y eso debería ser la prioridad número 1 de todos los actores involucrados. Uruguay necesita apelar a su ADN futbolístico hoy. A lo que marca su historia en copas del mundo. Frente a situaciones adversas, hemos visto como la historia lejana y no tan lejana nos ha demostrado una y otra vez que somos expertos en levantarnos frente a la adversidad.

A eso hay que apelar hoy para ganarle a España.

Descolgando el cielo


Tres millones van


Color que ilumina sueños


Orgullo de identidad

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