Ocurrió en alguna otra ocasión que la Celeste comenzó muy bien en la primera fase de un Sudamericano sub 20 y al posteriormente disputar la fase final, deflecó. Quizás la inexperiencia de jóvenes que en su mayoría todavía no habían debutado en la Primera División, sumado a un roce internacional de mayor nivel en comparación con las categorias sub 15 y sub 17, o la falta de conductores de jerarquía, o simplemente una generación que no dio la talla, pueden hallarse como factores argumentativos de dicha cuestion.
No parece que esta vaya a ser la situación en este hexagonal final. Mire que hay que enfrentarse a esta seleccion colombiana que venía invicta en una serie con Argentina y Brasil, con victoria contra el team rioplatense incluida y jugando de local con 30 mil almas que nunca cesaron en su bullicioso apoyo a la pundonorosa selección cafetera.
Y sin embargo, ahí apareció el aplomo y la madurez para jugar al fútbol y manejar los hilos del partido por parte del combinado uruguayo, que fue superior en juego y situaciones de gol al cabo de 90 minutos a su par colombiano.
Randall Rodríguez, el arquero campeón de la Copa Libertadores sub 20 con Peñarol, saca todo lo que le tiran y parece estar con ganas de ser campeón continental otra vez. Como si eso fuera poco, la zaga central conformada Por Sebastián Boselli y Facu González no solamente rechaza cada balón que llega al area charrúa, sino que ambos defensas tienen además la prestancia de salir jugando, buscando a los laterales o los mediocampistas. Párrafo aparte para el zaguero del Valencia, que esta demostrando un nivel y una técnica tales como para merecer más oportunidades en el primer equipo espanol, ademas de que ayer fue muy oportuno para marcar el gol de la victoria. Por otro lado, parte de la actuación Celeste se explica gracias al andamiaje que le otorga al equipo Fabricio Díaz. El joven de 19 años ya es capitán de Livepool y cuenta con más de 100 partidos en Primera, y esa experiencia de jugar todos los fines de semana desde hace 3 temporadas con hombres 10 o 15 años más grandes que él se refleja en la personalidad mostrada por el ahora también capitán de la sub 20 en los verdes y anchos céspedes colombianos de Cali y Bogotá. El Ruso Pérez, otrora semifinalista del Mundial en Sudáfrica y campeón de América en Argentina, devenido en ayudante técnico de esta selección, atestigua como el número 14 Damián García parece llevar a cabo una evocación a su propio estilo de juego aguerrido y sacrificado por el equipo que tanto emocionó en su momento a los orientales. Y si hablamos de talento, debemos hablar de Franco «Cepillo» González. El 10, jugó como un 10. Como esos enganches casi extintos de baja estatura y alto dominio del balón que Sudamérica tan bien ha sabido parir, ayer fue una pesadilla para los players colombianos, que sufieron sus piques y sus regates a lo largo del match. En la faz ofensiva, tanto el 9 Álvaro Rodríguez que ya debutó en la Primera del Real Madrid, como el puntero Luciano Rodríguez se las arreglaron para mantener ocupada a la defensa cafetera y de generarle peligro, ha pesar de no estar en su mejor noche.

Gran debut de Uruguay jugando contra el local del torneo y ganando de visitante, como la historia manda. No se ve en estos chicos menores de 20 años a un equipo de juveniles, por la fuerza que demuestran para disputar cada pelota y la sapiencia para saber que hacer con ella una vez recuperada, de hecho da la sensación de estar viendo a un equipo mayor, ya consolidado.
Resumen del partido de Uruguay y Colombia.
Auspicioso comienzo de la Celeste en Bogota, en busca de un cupo para Indonesia 2023.
Por acá, nos permitimos ilusionarnos.
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