El más humano de los Dioses: El Diego

Cuando su madre Dalma Franco o mejor conocida como Doña Tota dio a luz a un nene en el Policlínico Evita de Lanús Oeste, nadie se imaginó que aquel 30 de Octubre de 1960 nacía uno de los más grandes (o tal vez el más grande) futbolista de la historia.

¨Mi primer sueño es jugar en el Mundial y el segundo es salir campeón¨

Para entender el fenómeno Maradona y el porqué de toda la repercusión que su vida generó, es necesario decir que los momentos en los que brilló futbolísticamente tanto con Argentina como con Nápoles estuvieron marcados por contextos muy específicos y especiales.

Es fundamental destacar que cuando Maradona le hace los dos goles a Inglaterra y la deja afuera del Mundial en los cuartos de final de México 86′, no sólo significó la victoria de un país latinoamericano contra el equipo británico en la más importante competencia futbolística, sino que por más que se tratasen de situaciones y eventos completamente diferentes, para mucha gente en Argentina se sintió como una especie de revancha de lo sucedido exactamente cuatro años atrás, donde en 1982 Argentina perdía la Guerra de las Malvinas con el Reino Unido. Ese enfrentamiento entre ambos países llegó al punto tal de que además del conflicto armado, ambas naciones cortaron relaciones diplomáticas hasta 1990.
Otro hecho no menor es que habían pasado sólo tres años desde la recuperación de las libertades individuales con la vuelta de la democracia y el fin de la dictadura armada en 1983.

Argentina era un país dolido y con mucha razón, y al no encontrar héroes nacionales bélicos, en Maradona encontró a su máximo héroe deportivo y nunca más se separó (ni se separará) de él.

Maradona en el segundo previo a marcar el mejor gol de la historia de los mundiales en el estadio Azteca contra los ingleses.

En tanto en Nápoles, Maradona llegó primero que nada a una ciudad olvidada por la misma Italia, relegada históricamente por ese pensamiento viejo histórico de que el Norte es más que el Sur. Ni siquiera era Nápoles una ciudad conocida en el mundo y Maradona logró eso: poner a Nápoles en el ojo del mundo. Pero no sólo eso: yendo a lo deportivo, Nápoles ganó cinco títulos de la mano de Maradona, incluyendo dos Scudettos y una copa UEFA. Hasta el día del adiós de este mundo terrenal del máximo ídolo argentino, el equipo italiano no ganó nunca antes ninguna de las dos competiciones antes de la llegada del 10 y después tampoco. Miles de niños napolitanos así como en Argentina se llaman Diego en honor a El Diego. La estatua en Nápoles de Nilo de más de 2000 años de antigüedad (en honor al Dios griego del río Nilo) no tiene nada que hacer al verse situada enfrente al Bar Nilo, famoso bar napolitano donde se le rinde homenaje a El Diego. Es que El Diego trasciende todo.

Documental Destino Fútbol: ciudad de Diego. Para entender porqué Maradona será por siempre amado en Nápoles.

Diego Maradona es un ejemplo para todos aquellos niños que se crían en un contexto económico complicado y luego a base de fuerza, entrenamiento y talento logran no sólo salir adelante económicamente, sino que además también cumplir su sueño de ser futbolista y lograr darle un mejor pasar a su familia.

Ahora mismo, es necesario detenerme un momento y explicar la importancia de El Diego desde otro lugar. Como viajero que soy, he conocido a mucha gente argentina que ha vivido situaciones increíbles estando en países africanos, de Europa del Este, asiáticos y del sitio más recóndito del planeta.
No lo he vivido yo porque no nací en ese país, pero cuando un argentino que está en el extranjero nombra a Maradona, puede conseguir un sello en el pasaporte y la entrada a un país más rápidamente, puede conseguir un alojamiento en una casa de familia de un momento al otro, o realizar un viaje que no estaba dentro de sus planes en un primer momento y gracias a ese desvío en el camino por nombrar al 10, vivir una experiencia de la que no se olvidará jamás. Es muy probable que si una persona con pasaporte argentino se encuentre en algún país lejano y la otra persona con la que se está entablando una comunicación no logra darse cuenta de la localización de Argentina, bastará con decir «Maradona» para que se instale una sonrisa en la cara del local y la conversación de sonar confusa pase a ser fluida. Maradona trasciende barreras idiomáticas, geográficas y culturales.

El Diego llevó a Argentina a lo más alto de su gloria, y también a Nápoles.

El mundo del cine tuvo a Chaplin, el mundo de la poesía a Shakespeare, el de la música a Beethoven y el de la pelota de fútbol a Maradona.

El más humano de los Dioses, escribió una vez Eduardo Galeano. Que en paz descanse.

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