Existen muchas formas de definir felicidad, dependiendo desde cuál enfoque o perspectiva se parta para abordar un concepto sobre la misma.
Para mí, una de esas tantas formas es la belleza que se encuentra en disfrutar de una tarde de domingo primaveral estando con salud, con un mate en la mano, el Sol en la cara y un viento suave que acompaña al andar.
Que no se nos olvide el poder de apreciar los detalles que forman parte del afuera del ¨self¨ para darle su lugar a esa parte de nuestra mente que puede llenarnos de paz, al ayudarnos a entender nuestra vida desde una totalidad mucho más grande que la abarcada por nuestra propia experiencia.