En las cadenas deportivas internacionales se habla del triunfo del Barca al Madrid, del Arsenal líder de la Premier, del PSG que vuelve a quedar afuera de Champions, de Haaland jugando en modo bestia con el City. Y, es que es lógico. Está bien.
Aunque, desde bitácoradelcamino consideramos que faltan algunos focos de prensa apuntando más hacia Nápoles. Más precisamente, hacia el estadio Diego Armando Maradona. Y más precisamente, a la dupla atacante napolitana que prometía mucho antes de comenzar esta temporada, y de la cual en este momento del año se hace ya insoportable no pronunciarse al respecto. Nos referimos al georgiano de nombre impronunciable y pesadilla de muchos periodistas deportivos al momento de vocalizar las letras que conforman su apellido, y al número 9 de Nigeria campeón mundial Sub 17 allá por 2015, que es la otra principal carta ofensiva del equipo partenopeo.
Nacieron y llegaron de ciudades tan disímiles entre sí como Tiblisi y Lagos, aunque uno mira a esos dos tipos en la cancha y parece que se hubieran criado jugando al fútbol juntos desde niños. Este año son la sensación de la liga italiana y quieren dar el batacazo en la Champions.

El aplomo y la soltura con la que juega Kvicha, desde hace un tiempo denominado «Kvaradona» por los mismos napolitanos, se disfruta cada vez que el equipo celeste pisa la cancha. Sus enganches, regates, y facilidad para quitarse hombres de encima como quien se quita un hielo que se puso de más en el vaso antes de servirse la bebida espirituosa de turno, han llevado a los tiffosi napolitanos a soñar en grande, al punto tal de compararlo con su máximo ídolo. Sus números hablan por sí solos: 12 goles en la Serie A y como si fuera poco también es el mejor asistidor del torneo, con 10 pases a compañeros que posteriormente terminaron en las redes rivales. En Champions también lleva la batuta de máximo asistidor, con 4.
Por su parte, el atacante africano resulta una pesadilla para cualquiera que lo enfrente. Va como loco para adelante, si se tiene que medir y cuerpear, gana la pelea. Si tiene que correr una pelota mano a mano, difícil pararlo en velocidad. Es una gacela. Salta altísimo para ganar de cabeza y anotar. Aerolíneas Osimhen ✈️ dicen en Nápoles. Y por si eso fuese poco, (y acá nos toca el corazón porque en esto nos recuerda al gran Tito Drogba) saca un remate fuertísimo desde cualquier sitio del verde césped en el que se encuentre, emulando al otrora gran centrodelantero marfileño, con quien comparte la posición en el terreno y la misma obsesión para llegar al gol. Ah, vale destacar que en este momento es el máximo Capocannoniere del torneo, con 21 goles y llevando.
El Nápoles le lleva 19 puntos de ventaja al segundo en Italia, y clasificó por primera vez en su historia a cuartos de final de la Champions. Este año, habrá una gran fiesta en el sur italiano. La pizza y el limoncello servirán más de lo que los estómagos pueden aguantar, menos de lo que la razón puede comprender y tantos como el espíritu así lo quiera.
Por mientras, si a usted le gusta disfrutar del buen fútbol en estado puro, encienda el dispositivo electrónico que tenga más a mano y regálese 90 minutos del Nápoli de Kvaradona y Osimhen contra el AC Milan el domingo 2 de Abril a las 15.45 hs. Mismo rival que le va tocar enfrentar pocos días después en Champions. A sentarse y disfrutar.