HAY ALGO QUE SIGUE VIVO

Cuando vi la alineación titular de Uruguay para enfrentar a Paraguay en Asunción, en líneas generales, me sorprendió.

Algunos jugadores eran esperables que fuesen de la partida, otros no tanto. No me sorprendió la inclusión de Rochet; pensé que era el indicado para ocupar el arco de la selección. Giménez de central no me sorprendió, y en cuanto a Godín titular junto a Giménez, sí. Por la falta de rodaje del capitán celeste, tal vez una zaga con Araújo y Giménez era lo más probable, o inclusive Coates, titular y capitán del Sporting de Lisboa hubiese sido merecedor de la titularidad. En el lateral derecho jugó Ronald Araújo, competándose la línea de 4 defensiva con Mathias Olivera, quizá la inclusión en el once que fue de arranque contra Paraguay más acertada de parte de Alonso el nuevo DT uruguayo.
En mitad de cancha, Uruguay se paró con 4 volantes: Valverde, Bentancur, Vecino, y la inclusión más inesperada de todas: Facundo Pellistri. Según quien escribe, estamos hablando de un extremo de grandes condiciones, fichado por el Manchester United, a préstamo en el Alavés de La Liga aunque no ha logrado asentarse en el equipo español, principalmente en los meses previo a este partido contra Paraguay. Yo no esperaba que fuese citado, y menos aún que juegue como titular, pero Alonso sabía lo que hacía. También hubiese visto con buenos ojos la inclusión como titular de Arambarri (de gran presente en el Getafe) en detrimento de Vecino y de Torreira, en recuperación activa de covid-19.
Arriba, jugaron Luis Suárez y Darwin Núñez. Por el presente goleador del último en el Benfica, merecía la titularidad. En cuanto a Suárez, no voy a negar su jerarquía. Sin embargo, veía un poco mejor a Cavani para jugar desde el arranque, por el presente de ambos jugadores.

Fuente: página de Twitter oficial de la AUF.

Debo hablar del rival también, un equipo paraguayo venido a menos, pero que además, llegaba a este encuentro con varias bajas lo que hacía aún más difícil un resultado positivo contra Uruguay, que llegaba con todos sus jugadores titulares a disposición del técnico, a excepción de Torreira y Diego Rossi, por covid.

Cuando el partido arrancó, durante los primeros 20′ se puede hablar de un trámite parejo. En ese tramo de partido, Paraguay había insinuado que podía generar cierto peligro, especialmente cuando Rochet dejó cortas un par de pelotas en saques con el pie que complicaron a los defensas uruguayos, que a raíz de esta situación y de la presión guaraní, generaron laterales para la selección local o fouls cercanos al área que pudieron ser de más peligro para la selección uruguaya.

De ahí en más, el trámite fue otro. La gestión paraguaya para llegar al gol fue pobre, tanto que cuando Rochet dejó de entregar pelotas cortas y comenzó a jugar con más confianza, Paraguay no logró generar ninguna situación más que conllevara real peligro para el arco celeste. Los nervios de Rochet le jugaron una mala pasada aquí, pero están justificados. Jugó, seguramente, el partido de su vida. Con 28 años, le llegó el momento de debutar en el arco de la selección, un momento soñado para cualquier jugador de fútbol, el de cantar el himno y poder representar a su país, más aún en el contexto de un partido «chivo» como siempre lo es Paraguay en Asunción por las eliminatorias para ir al Mundial.
El primer tiempo dejó buenas sensaciones. Uruguay tenía más la pelota, la manejaba mejor que Paraguay y creaba chances de gol, llegando a tener tres ocasiones claras. Dos de ellas, en el travesaño. Faltaba suerte, pero Uruguay estaba yendo en el camino correcto en pos de conseguir la victoria. En líneas generales, buen partido de todo el equipo. Quizás vi un poco más flojo que el resto a Vecino, pero a nadie más. Los debutantes realizaron un buen primer tiempo; principalmente Olivera, que jugó un gran partido.

El segundo tiempo empezó con la misma tónica del final del primer tiempo: con Uruguay jugando mejor la pelota, manejándola con más paciencia y generando mejores circuitos de juego que Paraguay, que seguía sin encontarle la vuelta al partido. A los 50′, el gol. Luego de un par de rebotes en la mitad de la cancha en la cual la pelota estuvo por los aires, Diego Godín la paró de pecho y asistió a Luis Suárez, quien conectó el esférico rematando al arco de zurda y generando un grito de gol muy esperado, y muy especial. Uruguay debía ganar este partido y para eso había que hacer, mínimamente, un gol, y así fue. Y se dio de la mano de dos líderes históricos de la Selección, quienes en lo previo no aparecían como claros titulares, ya que Godín hacía un mes y medio que no jugaba un partido y Luis Suárez viene atravesando una sequía goleadora con el Atlético de Madrid. Sin embargo, demostraron de qué son capaces y con gran estirpe, ambos jugaron un gran partido y fueron fundamentales para la victoria uruguaya.

A partir de ahí, se terminó el partido. Se terminó porque a partir del gol de Suárez, Paraguay se quedó sin fuerza anímica, sintió el impacto del gol y eso se notó en la actitud de los jugadores en la cancha, que hicieron lo que pudieron para poder conseguir al menos el empate, aunque prácticamente sin argumentos futbolísticos.
Paraguay venía con 13 puntos y también tuvo un técnico que debutó en el banco (Guillermo Barros Schelotto), y necesitaba ganar para empatar la línea de Uruguay en puntos y no perderle pisada a las selecciones que disputarán el repechaje y los dos lugares que quedan luego de las clasificaciones de Argentina y Brasil. No lo logró, y quedó demasiada comprometida.

En cuanto a Uruguay, dominó el partido aún con más solvencia que en el primer tiempo ya que se acomodó definitivamente en la cancha con el gol. Se notó mucho la mano de Diego Alonso y su cuerpo técnico, encabezado por Darío Rodríguez y Oscar «El Profe» Ortega. Quien escribe, creía que en solo 3 o 4 prácticas que tuvo Uruguay antes del partido, era muy difícil que el DT lograse transmitir su idea de juego al equipo. Y no por falta de capacidad, sino por falta de tiempo. Y sin embargo, vimos a un Uruguay diferente al de las fechas previas de eliminatorias. Se notó a un equipo muchísimo más compacto en la cancha, jugando más juntos adelantando líneas, ganando mucho más en el juego aéreo, ganando muchas de las pelotas divididas y con un compromiso innegable a la hora de recuperar la pelota y con mucha paciencia para manejar la pelota cuando la tuvo, y más agresivo y punzante. Los ingresos de Pellistri y Olivera tuvieron que ver con eso. Pellistri jugó un partido aceptable y Olivera «la rompió». Godín y Suárez demostraron vigencia. Jose María Giménez levantó su nivel. Valverde jugó un enorme partido. También debutaron en la selección entrando en el segundo tiempo Agustín Canobbio, elegido mejor jugador del campeonato uruguayo 2021 y Damián Suárez, el lateral derecho del Getafe que hacía años merecía la oportunidad de mostrarse de celeste. Ambos jugaron pocos minutos pero siguieron apegados a la idea del equipo.

Resumen de la Conmebol del partido.

Ganó Uruguay, quedó en 5ta posición en zona de repechaje, esa que conocemos tan bien.

Se ganó un partido difícil. Quedan tres más. Ojalá Uruguay clasifique al Mundial, porque tiene un gran plantel que no merece quedarse afuera de Qatar. Uruguay nomá!

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