Ya varios habían sido los naufragios en las costas de Rocha hasta que en Mayo de 1881 empezó a funcionar el Faro de Cabo Polonio, que debe su nombre al sitio en el cual está localizado.
Y a su vez, esta región costera debe su nombre justamente a un hecho acontecido hace exactamente 268 años (31 de Enero de 1753) en el cual se produjo el naufragio de un barco llamado «Nuestra Señora del Rosario, Señor San José y las Ánimas» y que tenía como capitán a un italiano llamado José Poloni o Polloni.
Lo curioso, es que según los registros del Archivo General Administrativo (actual Archivo Histórico Nacional), se detalla que estaba muy mansa la noche cuando ocurrió el accidente.
«A las dos y media de la madrugada poco más o menos del 31 de enero despertó el exponente al primer golpe, que sintió dar el navío contra un bajo de peñas a que se siguieron otros cuatro o cinco, (..) se dio fondo en 12 brazas, estando el tiempo bueno con viento suave, y el mar tranquilo (…)

Las bajadas y subidas de la marea, los afloramientos rocosos imperceptibles hasta que se está encima de ellos y bajas profundidades son una combinación de factores característicos de este lugar que hicieron caer a este barco que salió desde Cádiz con destino final en Buenos Aires, así como a tantos otros.
Jamás se imaginó el capitán Polloni (o Poloni) que iba a terminar naufragando en las costas uruguayas y que su apellido iba a ser usado como bautismo para una localidad que todavía no tenía nombre propio al otro lado del mundo. Las vicisitudes de la vida.
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«Gira el as de luz para que se vea desde altamar» comienza diciendo la canción «12 segundos de oscuridad» de Jorge Drexler. Esta canción habla sobre el faro del Cabo, y nos cuenta también «Lo que importa en verdad, son los 12 segundos de oscuridad», ¿pero porqué?
Bueno. Cuando no hay luna llena y tampoco hay nubes, el cielo del Cabo Polonio es un espectáculo maravilloso de contemplar debido al espectacular paisaje que conforman sus estrellas. Ese espectáculo, se ve levemente interrumpido por un momento: cuando la luz del faro pasa para avisarnos que está ahí, porque cada 12 segundos, el faro da una vuelta entera. Y ahí está la explicación.
Maravilloso, ¿cierto?

