
Mientras hacía las filas para ingresar al camión con un amigo, nos encontramos en la casualidad de ser los primeros de la fila; lo que nos dio la posibilidad de poder ir encima de todo e ir mirando el paisaje desde quizás la mejor perspectiva que se puede tener viajando entre las dunas del Cabo.
No sabíamos que íbamos a tener esa buena suerte, así como los fabricantes de estos camiones no podían siquiera imaginarse las vueltas del destino que le tenían deparada a sus camiones.

Resulta que este camión de la foto (al igual que los demás) en el que nos tocó realizar el trecho entre la entrada al Parque Nacional del Cabo y el Cabo mismo fue diseñado en la época de la Alemania Democrática para combatir en la Guerra Fría.
¿Se imaginan a un soldado alemán combatiendo en época post segunda Guerra Mundial diciéndole a su comandante «estos camiones dentro de 50 años van a estar en un pequeño país de Sudamérica llamado Uruguay y van a servir como medio de transporte a gente que busca relax?
Seguro que no. Y seguro que ningún soldado tampoco imaginó eso nunca; pero esto es a lo que quería llegar y el punto central de este post.
Por un lado compartir lo increíble de las vueltas de la vida y la mutación asombrosa de estos camiones, que pasaron de ser un símbolo de guerra y de transportar armamento y soldados yendo a enfrentarse con soldados de otros países y con la ilusión de vivir algún día en paz cuando los enfrentamientos terminen, a camiones en los cuales se transporta a turistas del otro lado del mundo cincuenta años después transportando bebidas y cigarros de marihuana buscando tranquilidad y algo más mundano como escapar de la rutina.
También pienso en lo increíble que es la globalización y cómo habrá sido ese proceso entre que dejaron de ser camiones de combate para ser camiones de turismo tanto tiempo después a miles de kilómetros.
Como sea, no deja de ser un guiño del destino ver el propósito con el cual se construyeron estos camiones y ver cómo han finalizado. Ojalá nunca más tengamos camiones de guerra y existan otros Cabos Polonios en el mundo que le den un significado a estos vehículos más relacionado en todo caso con el amor.
Pensar que estos camiones que trasladaron a personas que perdieron su vida ahora trasladan a personas que buscan su propia vida o su paz interior, o simplemente un escape. De cualquier manera, el nuevo propósito es antagónico a su creación bélica y eso me hace pensar en un mundo con más camiones de «paz» y menos guerras.
¿Sabías esta historia de los camiones del Cabo?



