Etimológicamente hablando: el Faro de José Ignacio

Faro de José Ignacio.

Guardianes de las embarcaciones y los océanos desde la antigüedad, los faros han sido creados con el propósito de avisar a los navegantes que se estaban aproximando a tierra firme y con esto también evitar naufragios.

Seguramente, el Faro de Alejandría en Egipto haya sido el más famoso de la Antigüedad, formando parte además de las 7 maravillas del mundo antiguo y dándole su nombre a todos los otros faros del planeta; porque cerca del 290 a.c. cuando Alejandro Magno ordenó que se dé inicio a la construcción de una torre luminosa de aproximadamente 160 metros localizada en la isla de Pharos en Alejandría, no se imaginó que el nombre de esa isla sería a la postre la denominación con la que se conocería a ese tipo de construcciones en el futuro a lo largo del mundo.
La palabra Faro, viene del latín «pharus» que significa faro, o iluminación de un puerto. Asimismo, «Pharus» es una derivación del griego φάρος (Pháros).

Amé esta foto.


Luego de esta breve reseña histórica, les presento al verdadero protagonista de este post: el Faro de José Ignacio, al cual visitamos ayer y que saca su nombre de la localidad en la que está ubicado. Este faro fue creado en 1877 y con sus 25 metros de altura, es el ícono principal de este lugar, situado a 34 kilómetros en ruta del centro de Maldonado.

La última foto la saqué en mi casa y es una tarjeta de teléfono de Antel, de aquellas que se usaban en los – casi – extintos teléfonos públicos azules y amarillos. Así como Londres tiene sus cabinas rojas características que son un ícono inglés, en el Paisito las cabinas de Antel tendrán su lugar en la memoria colectiva uruguaya como un símbolo más de la cultura del país oriental. En la primera década de los años 2000, existió un fuerte boom por coleccionar estas tarjetas, y con mi viejo no fuimos ajenos a esa corriente. Revisando la colección, decidí fotografiar y enseñarles la tarjeta n°39 de esa colección de Antel con el Faro como protagonista.

Este viajecito contó con la visita especial desde Alemania del gran Federico Konrad, quien luego de su respectiva cuarentena al llegar a Uruguay, se dio el lujazo de conocer José Ignacio y su faro por primera vez en su vida, conmigo como guía.

FUENTES:

  • Nationalgeographic.com.es
  • etimologias.dechile.net

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