Montevideo, Uruguay : cuna mundial del Candombe

dav
Arte en una calle del Barrio Sur, Montevideo.

De chico (y más de grande también) iba con amigos o con mi familia a ver espectáculos que forman parte del carnaval uruguayo, el más largo del mundo ya que arranca a fin de Enero y termina aproximadamente en la primer quincena de Marzo. Entre todos los diferentes shows, hay uno que se caracteriza por tener muchos tambores y un ritmo africano, llamado candombe, introducido oficialmente al carnaval en 1956. Muchas veces fui cuando me invitaban a mirar, y entendía que se trataba de una costumbre y una tradición uruguaya muy importante. Pero no entendía el origen o la razón de ser de eso, o porqué era tan importante, y en aquellos años yo no sentía las ganas de investigar y aprender como ahora. Estando afuera del país por tanto tiempo, me surgió un interés en ciertos aspectos culturales que a causa de no entenderlos, no los valoraba como hoy día que sí los valoro y mucho. Como seguro que no soy el único que no sabía algunas de estas cosas, comparto por aquí.

ORÍGENES

El candombe es un género musical afrouruguayo ya que fue traído al país por esclavos africanos y luego seguido por sus descendientes nacidos en Uruguay hasta el día de hoy. En el año 1608 Hernandarias introdució a quienes fueron los primeros esclavos africanos al país. Aunque los historiadores concuerdan en que fue a partir del año 1743 en el que se inicia la introducción regular de esclavos a Montevideo, que fueron traídos desde las costas de Guinea a cambio de cuero.

CANDOMBE

El candombe es, y representa muchas cosas, especialmente para quien forma parte de una comparsa (nombre que se usa para denominar a los integrantes de una agrupación que toca candombe).
Como género musical, el candombe tiene orígenes en África y luego nace como expresión cultural en Uruguay, más específicamente en los barrios Sur, Cordón y Palermo, donde se concentraba la población de esclavos y libertos. De a poco, con el transcurso del siglo XX dejó de ser una expresión cultural casi exclusiva de los afrodescendientes, expandiéndose y concentrando la atención de otros sectores sociales. Quienes jugaron un rol importante en este proceso de supervivencia, recreación y difusión fueron los conventillos (casas de inquilinato) del Barrio Sur, Cordón y Palermo. En ellos y alrededor de ellos los afrodescendientes se agrupan al tiempo que conviven con miembros de otros grupos, creándose un espacio multicultural donde este género musical toma un fuerte valor de identidad, de adhesión y de inclusión. Los principales instrumentos del candombe uruguayo son tres tambores: piano, repique y chico. El piano es el tambor de mayor tamaño y de registro más grave. Generalmente, el ritmo del piano es el que distingue e identifica a cada agrupación. El repique tiene un tamaño medio entre el piano y el chico y su registro también se encuentra a medio camino de los graves del primero y los agudos del segundo. El chico, como su nombre lo dice, es el más pequeño de los tambores, y para muchos, con su registro agudo, es la base de Candombe.

«Barrio Sur este es mi canto… Es mi sueño hecho canción! Conventillo te saluda, quien no se olvida de vos..»🎶 Muy linda canción de Pareceres (banda de música popular uruguaya) que se llama» Por si vuelvo». Para quien quiera meterse en esta historia más a fondo, le recomiendo poner esta canción, cerrar los ojos, e imaginarse lo que va describiendo la canción.

Hay 3 maneras definidas en Uruguay sobre cómo tocar candombe.

Toque de Ansina
Originado en el barrio Palermo, en el edificio de inquilinato Barrio Reus al Sur, más conocido como Barrio Ansina, fue la cuna de este toque de tambores. Se caracteriza por el sonido agresivo de sus tambores «piano» en «diálogo» permanente entre sí y con los tambores «repique». Comparsas como Fantasía Negra, Concierto Lubolo y Sinfonía de Ansina han sido las más características de este estilo.

Toque de Cordón
Originado en el conventillo Gaboto, este toque fue creado por los hermanos Pintos hacia mediados del siglo XX. Este toque tiene similitudes con Ansina pero su distintivo se da en el sonido muy destacado de los tambores «piano» y en la velocidad del toque. Se han destacado: Llamada del Cordón, Zumbaé y Sarabanda.

Toque de Cuareim
Se origina en el conventillo Medio Mundo, que se ubicaba en la calle Cuareim 1080, corazón del Barrio Sur. Este toque se caracteriza por marcar los tambores «chico» y «repique» en tanto que los «pianos» mantienen un sonido más acompasado. El toque Cuareim es más cadencioso y lento que el toque Ansina, para luego ir subiendo y mantener un ritmo más veloz durante el resto del desfile. La comparsa que ha sido símbolo de Cuareim fue «Morenada», hoy sucedida por «C 1080». El nombre original de la comparsa originalmente fue Cuareim 1080 (haciendo referencia al lugar en donde nació la comparsa), pero por un tema legal no podían usar ese nombre por lo cual empezaron a usar el nombre  «C 1080», aunque en el ambiente del carnaval, todos saben que se trata de Cuareim.
Morenada nace en 1953, siendo creada por los hermanos Juan Ángel, Raúl y Wellington Silva en el conventillo antes mencionado, y han salido a tocar con su agrupación a diferentes partes del mundo, teniendo el honor de representar a Uruguay en el desfile inaugural de la Copa Mundial de Fútbol disputada en Alemania en 1974.

Comparsa Morenada en el desfile inagural de Alemania 1974.

C 1080 nace gracias a Waldemar «Cachila» Silva, hijo de Juan Ángel Silva en el año 1999.
Waldemar Silva es el director y compositor de la comparsa y su hijo Mathías Silva es jefe de cuerdas. C 1080 desde su creación, se ha llevado el primer premio en el desfile de llamadas de Montevideo (el más importante del país) en 6 oportunidades: en los años 2003, 2007, 2014, 2016, 2107 y 2018.

Además de quienes van tocando los tambores, una comparsa está compuesta por diferentes y variados integrantes, tales como:el Estandarte, los Trofeos, las Banderas, el Escobero, el Gramillero, la Mama Vieja, la Vedette, el Partenaire,  que son seguidos por un nutrido grupo integrado por bailarines de ambos sexos. Completa la comparsa la cuerda de tambores, grupos de ejecutantes de tambores dispuestos en varias líneas.

Jaime Ross, Rubén Rada y Eduardo Mateo son sólo algunos de los músicos más importantes de la historia del país que han compuesto canciones referentes al candombe.


Otro gran referente del candombe uruguayo a quien no puedo dejar de nombrar es a Fernando «Lobo» Núñez, músico, luthier y maestro de tambores, quien es descendiente directo de esclavos llegados al Uruguay y quien empezó a la temprana edad de 4 años a tocar a los tambores, y con 19 a repararlos. Para entender la importancia de la magnitud de esta figura del candombe uruguayo, es menester destacar que sus obras, sus Tambores, están diseminados por España, Estados Unidos, Francia, Italia, Suecia, Colombia o Alemania entre otros países. Músicos de la talla de Mick Jagger o Carlinhos Brown lo han visitado, destacándose la del cantante de Rolling Stones quien tenía un interés personal en conocer el candombe y llegó justo en fecha del cumpleaños de Fernando «Lobo» Núñez en 2016.
Núñez además, ha tocado con músicos como Rubén Rada, Eduardo Mateo, Jorge Drexler y Jaime Ross, además de los  argentinos Charly García y Fito Páez.
Nuñez participó de las comparsas Esclavos de Nyanza y Morenada, y hay una cuerda de tambores hecha por él mismo en el museo de Estocolmo en Suecia. Desde 1984 funciona un taller llamado «El Power» en el Barrio Sur, creado por Nuñez, donde enseña el arte de tocar los tambores.

Carlos Páez Vilaró (Montevideo, 1923 – Maldonado, 2014) fue un artista multifacético, destacándose como escritor, muralista, director, pintor y escultor. Su influencia en el candombe uruguayo fue enorme, y será para siempre una figura importante no sólo en la cultura carnavalesca sino que en el arte uruguayo en general y conocido y respetado en el mundo. Durante su juventud vivió en Buenos Aires, Argentina; sitio en el que comenzó a surgir su pasión por el arte. En algún momento del final de la década de 1940 volvió a Uruguay en donde conoció el Candombe y se enamoró para el resto de su vida de ese sentir artístico, de manera tal que se integra al famoso conventillo ¨Mediomundo¨ ya mencionado anteriormente y que estaba ubicado en el Barrio Sur. Allí. tiene su propio atelier y conoce a los hermanos Silva, con quienes formó la comparsa representativa de este barrio llamada ¨Morenada¨. Compenetrado por completo en esta arte y la cultura afro-descendiente y con el propósito de lograr ver y vivir el sentir de quienes crearon el origen del candombe, viaja a Brasil primero y luego a varios países africanos: Nigeria, Congo, Camerún, Chad, Senegal, Kenya, Gabón y Liberia. Esta fue la manera que encontró Vilaró de sumergirse de lleno en ese mundo nuevo para él y a través de sus viajes por el continente africano logró no sólo aprender mucho sobre el arte que allí había, sino que con sus obras, murales y pinturas, apoyó la causa de la liberación del continente africano ya que varios de sus países seguían bajo dominio europeo. (Contextualizando esto último: Carlos Páez Vilaró visitó África a mediados de la década de 1950. De los 8 países africanos que nombré recientemente, 7 obtuvieron su independencia de Francia o Inglaterra (o ambos) entre 1960 y 1963. Liberia es la excepción aquí ya que obtuvo su independencia en 1847). Carlos Páez Vilaró ideó, moldeó y construyó Casapueblo (obra que le demandó 40 años de construcción y que se transformó en la estructura arquitectónica y artística más icónica del Uruguay), conoció a artistas de renombre mundial como Picasso y Dalí, pintó murales en todos los continentes del mundo y fue un apasionado del candombe, dándose inclusive el lujo de salir en Las Llamadas en febrero de 2014, semana y media antes de dejar este mundo físico y ya con 90 años a sus espaldas.

A través de la ley Nº 18059 “Día nacional del candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial”- promulgada en el año 2006, se declaró “patrimonio cultural de la República Oriental del Uruguay al candombe, caracterizado por el toque de  los tambores denominados chico, repique y piano, su danza y canto, creado por los afrouruguayos a partir del legado ancestral africano, sus orígenes rituales y su contexto social como comunidad” . El día elegido es el 3 de Diciembre de cada año y la fecha recuerda el 3 de diciembre de 1978 cuando, de manera espontánea, los tambores de candombe sonaron por última vez en el célebre Conventillo Mediomundo en Montevideo, condenado a la demolición por la dictadura cívico-militar que gobernaba el país. Un triste momento de la historia uruguaya.

En setiembre de 2009 la UNESCO declaró al candombe uruguayo Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Una situación que suele verse al momento de reunirse una cuerda de tambores para tocar, el del temple de tambores, para el cual se preparan fogatas con papel y se ubican los tambores reclinados cerca del fuego. De ese modo las lonjas pierden humedad y al estar firmemente sujetas al tambor, se contraen y quedan más tensas. Tensar las lonjas es la forma de afinar los tambores. Actualmente las fogatas muchas veces son simbólicas, porque la mayoría de los tambores hoy llevan tensores que se ajustan, utilizando una llave de 13 pulgadas para tensar la lonja. Pero se afina “de oído”; o sea, sin utilizar afinadores electrónicos. Se van probando los sonidos que emiten las lonjas hasta alcanzar el timbre deseado.

En una fría tarde a finales de Junio de 2020, mientras caminaba por las calles de Barrio Sur, mientras sacaba fotos, tratando de meterme en su historia, tuve la buena suerte de conocer a Miguel, un vecino del Barrio Sur que me guió hacia el lugar que funciona como sede de la C 1080 y que es además un centro cultural y merendero, en el que inclusive se dan clases de bachata, danza afro, danza árabe, zumba, capoeira, canto y por supuesto toque de Candombe. Este sitio se llama «Asociación Cultural C 1080» y está ubicado en la calle Carlos Gardel al 1194. Como una concatenación de acontecimientos que se van sucediendo uno detrás del otro, luego de tener la casualidad de conocer a uno de los vecinos del barrio, el mismo me presentó en este centro cultural a Javier Silva, integrante de la comparsa C 1080 y quien durante un lapso de aproximadamente 2 horas tuvo el tiempo, la paciencia y la amabilidad de enseñarme sobre historia del candombe, de la comprarsa misma y quien me invitó a presenciar un ensayo de su comparsa, ensayo que ocurrió unos 3 días luego de esta primer visita al Barrio Sur, y que no llegué a presenciar lamentablemente, aunque de todas maneras pude ver y disfrutar de otra comparsa llamada La Dominguera un domingo entrando ya el mes de Julio con la compañía de uno de mis amigos por lo tanto fue una gran jornada.

Con Javier Silva en la Asociación Cultural C 1080.

Ensayo de la comparsa La Dominguera en Barrio Sur

Las viscisitudes de la vida, y/o de la historia a veces son increíbles. Por un lado, me produce tristeza que ocurriese el intercambio de humanos por mercadería con todo el sufrimiento para quienes lo padecieron, y por otro, pienso en que sino hubiesen llegado esas personas a nuestras tierras, el candombe como género músical y expresión cultural, no habría nacido jamás. El candombe además de todo esto, es una reivindicación a quienes empezaron a tocar los primeros tambores en África, y a las costumbres ancestrales de sus antepasados, y a sus antepasados en sí. El Candombe es historia, es cultura, es un modo de vivir y de sentir, y es presente y futuro de muchas generaciones uruguayas, que al ritmo del piano, del repique y del chico, continúan y continuarán llevando esta tradición afrouruguaya por estas tierras y dándola a conocer por el mundo.

FUENTES:

*Documental de Candombe 30-01-18 (video de Youtube) *candombe.com.uy *Javier Silva (integrante de la Asociación Cultural y de la comparsa C 1080) *casapueblo.com.uy/

Deja un comentario